Aterrizar en la nube
Todo lo construido hasta acá vivía en una laptop. La historia del primer despliegue real, y de las sorpresas que solo aparecen cuando el tráfico entra de verdad.
Todo lo construido hasta acá vivía en una laptop. Este hito es sobre el salto a infraestructura real: cuentas separadas, ambientes de prueba y de producción, un dominio propio. Nada Menos dejó de ser algo que solo corría cuando mi computadora estaba prendida.
Como en cualquier primer despliegue real, aparecieron sorpresas que ningún ambiente de prueba local iba a mostrar. Piezas que funcionaban perfecto en la laptop se comportaban distinto en la nube, por razones que solo se ven cuando el tráfico entra por el camino de verdad y no por el atajo del desarrollo local. Nada catastrófico, pero sí una buena lista de cosas que había que entender una por una antes de poder decir que el sitio estaba de pie de forma confiable.
Con el sitio ya sirviendo desde su propia infraestructura, empezó una etapa distinta a todas las anteriores: la de operar algo que gente de verdad usa todos los días.