Ir al contenido

Bitácora

Una card general y una por variedad

La miel de abeja es una cosa para quien compra, y varias para quien la distingue. Dos niveles de ficha, y reglas claras sobre qué siempre se separa, como lo orgánico y lo dietético.

Por ·

Esta entrada también está en inglés

Quien escribe «miel» en su lista probablemente quiere miel, cualquiera. Quien conoce la diferencia quiere la de eucalipto o la de flores. Con una sola ficha por producto, una de las dos personas siempre se queda corta. Así que ahora hay dos niveles: una card general que junta todo, y una por variedad cuando la variedad importa. Lo mismo con el lavavajilla, que puede ser líquido o en pasta.

No en todo. El arroz y la papa no se parten así, porque ahí la variedad cambia lo que cocinas y la persona ya la elige. Cada categoría se decide aparte, con una pregunta simple: ¿le da igual a quien compra?

También fijé reglas sobre lo que siempre se separa, porque confundirlo cuesta confianza. Lo orgánico solo cuenta si el producto lo declara. Lo dietético —sin azúcar, sin gluten, light— nunca se junta con lo común. Un queso de origen vegetal no se compara con un queso. Una carne molida congelada es otra ficha que la fresca. Y los packs que mezclan dos productos tienen identidad propia, no la de uno de los dos.

Detrás de cada regla hay casos reales que alguien reportó. Los casos quedaron como pruebas permanentes, para que una decisión tomada hoy no se deshaga por accidente mañana.