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Bitácora

Nace el comparador

La primera versión de Nada Menos ya tenía que resolver algo nada trivial: que el mismo producto se llama distinto en cada supermercado.

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Esta entrada también está en inglés

La idea detrás de Nada Menos es fácil de contar: armas tu lista de compras de la semana y el sistema te dice dónde te sale más barata, sumando todo el carrito — no producto por producto, sino la compra completa. Lo que de verdad importa no es “¿dónde está más barato el arroz?”, sino “¿dónde me conviene hacer esta compra entera?”.

La primera versión, la que armé en un par de días a fines de agosto, ya tenía que lidiar con algo que no es trivial y que semanas después se convertiría en el problema más difícil de todo el proyecto: el mismo producto se llama distinto en cada tienda. “Leche Gloria Evaporada 400g” en un catálogo y “Gloria Leche Evap. Entera 400 g” en otro no son, para una computadora, obviamente lo mismo. Para alguien comprando, sí lo son.

Esa fue la primera pregunta real del proyecto, y la que terminaría marcando el ritmo de las semanas siguientes: ¿cómo le enseño a un sistema a reconocer que dos cosas escritas distinto son, en la góndola, el mismo producto?

Con eso resuelto a medias, el comparador ya mostraba algo útil. Lo siguiente fue asegurarme de que ese algo útil no se perdiera la próxima vez que alguien abriera el celular.