Un juez más rápido para el catálogo
Juzgar si dos productos son el mismo, caso por caso, no escala. Incorporé un servicio externo que resuelve los casos claros solo, y reservo el juicio más caro para lo que de verdad discrepa.
El trabajo de reconocer cuándo dos productos son el mismo —el problema que conté hace unas semanas como el más difícil del proyecto— nunca termina del todo: cada vez que crece el catálogo, o entra una categoría nueva, aparecen casos nuevos que alguien tiene que resolver. Hasta ahora, ese “alguien” era literalmente yo revisando pares, uno por uno, con ayuda de un modelo para cada decisión difícil. Funciona, pero no escala a la velocidad a la que el catálogo está creciendo.
Este hito fue sobre agregar una capa intermedia: un servicio pensado justo para este tipo de juicio rápido y masivo, que resuelve solo los casos donde la respuesta es clara, y separa a un lado los que no. Lo que antes era mirar miles de pares a mano se volvió mirar solo los cientos donde de verdad hay duda — y esos sí los sigo revisando yo, con el mismo cuidado de siempre. El resultado no es “más rápido y menos confiable”: es más rápido en lo obvio, para poder ser más cuidadoso en lo que realmente lo necesita.
Sigo por acá. Lo próximo, ya lo anticipé la entrada pasada, es empezar a construir el rediseño completo — y esta vez sobre un catálogo que se corrige a sí mismo más rápido de lo que yo podría solo.